[...] tienen miedo de LA HORDA, somos zombies. La multitud moviendo la cabeza para olerlos. El truco es que nos dicen que no hay nada que hacer, que tienen al PALANTIR y al mossad y a la CIA y al FMI y a los maderos. Esas ratas están construyendo búnkeres y refugios nucleares, aunque saben perfectamente que no habrán ninguna guerra nuclear. No está en su "agenda" moleskine (TradeMark) llena de grasa de putos doritos. Tampoco se esconden de los efectos de la degradación climática: es de nosotros, LA HORDA. No es el odio lo que nos debe mover ni la revancha social ni nada que no sea el dolor de espalda, de rodillas, de las autolesiones a medio curar, del cuerpo y la mente y el animus tratando de comprender la absoluta nada de viejos dioses olvidados: historia de capitanes/ de religiones enterradas.
Os diré cómo lo vemos: lo local arregla lo general. Moveos por vuestro barrio en busca de locales de gente organizada y entrad y saludad y a ver qué tal. Moveos como serpientes entre la hierba, el jardín de Diox tan descuidado, podréis recomendar arrancar esa manzana prohibida del bien y el mal, la ciencia y el conocimiento. Tomadla vosotros también. ¿Estás mezclando cosas? Ehhh, sí, claro. Cómo si no vas a ayudar a construir el Buen Trabajo ¿¡Cómo?! Negando todo el lodo cultural que nos ha creado, somos limos defecados por la cultura occidental durante siglos. Aprovechen su ventaja ecléctica. Nunca recen si no es enfrente de los cuerpos inertes de los enemigos de la humanidad. ¿Qué no iba esto de una horda de zombies? Ellos creen que sí, menudos primos, por ello construyen sus búnkeres; no se enteran de una puta mierda.
PRESS STAR TO PLAY.
Somos la gente de agrótenas.
Un enfermo, gracias.