noviembre 03, 2026

Palacios lejanos donde amanecer

Cuidado con esos palacios lejanos donde amanecer. Cuidado con señalar en los versos algo cotidiano del horror, joder. No era por aquí, no era por allá. Nos ponemos tristes con la música y el poema... dónde queda el poema. el Homo magus no escribe poemas, lanza futuribles milagrosos, el magus impone todos esos destinos fatales... anatemas ensartados en la ridícula cola roja del demonio. Nunca, nunca tuve un demonio al que no hubiera bautizado, con cariño y con piedras; nunca es nunca, nunca. Pido perdón a figuras literarias y pop, pido perdón a todos esos magus por desvelar la otredad. La del que lleva sobre los músculos de la espalda toda imposibilidad de escapar, de escapar del poema, de la canción, del llanto que está por inundarlo..., sabiendo que no va a salir, rara vez lo hace. Duele. Duelen las palabras inventadas porque son el pesar en toda la piel.  

octubre 27, 2026

SMITH DICE, vol 3

Sweet dreams (are made of this): lo primero que hago es despertarme tras una horrible pesadilla, Aiko vigila por mí y llevo acariciando su lomo suave y negro unos instantes, estaba acariciando a la gata antes de despertar. Aiko, la gata negra de ojos verdes, lo sabe todo. Todo el conocimiento humano y animal está ahí dentro. Es su familiar. Smith es una meiga y Aiko su familiar: esa gata es como La Biblioteca de Alejandría. El eterno retorno y aún no me he incorporado en la cama tras la pesadilla. Smith ni se ha enterado, duerme a mi lado. Me viene una única frase que refiera al mal sueño: “la redonda, y lloverán cenizas.” La anoto en una libreta. Smith se acomoda en mí. Eso me gusta. Me gustará hasta demasiado tiempo después. Hacíamos magia juntos. Siempre estábamos juntos y la veo en delirios y a través del tiempo [nunca ha habido distancia física, plegamos el espacio para ello] encarnada en otras personas. Bien, amigo. Parece que estamos obsesionados con la jodida Smith. Si no he visto su cara y sólo la vi de espaldas, no sé por qué lo dí por sentado. Ella, Smith, opera una cámara mientras se graba ese clip de rap en Santa Cruz, la marea estaba baja y el castillo se elevaba sobre la arena salpicada de algas, una arena reluctante y encharcada. Ese tipo de cosas, neno. 2023, y mira que me dije que perfil bajo.

La he visto en gestos de asentimientos: Viennalien. La he visto en acentos y ademanes: Aita. La he visto calma con el sol del atardecer en las pestañas, esas pestañas que parecen recortadas porque son asimétricas y agudas. Son una cuchilla negra para la paz difíciles de fotografiar tal y como las ves. No me mires raro, lo mismo le pasa a la luna.

Ya sabéis. Smith. 

Me interrogo sobre qué quiero con esto. ¿Sacar otra estúpida novela de amor y la fragmentación de la memoria que a las primeras de cambio se transforma en una confesión y crítica al propio acto de escribir? ¿En serio? Smith no querría eso, chaval. Me interrogo y me pregunto sobre qué quiero en realidad. Quién coño está tirando de este carro. ¿Quiero que la verdadera Smith la lea y entienda y comprenda y sonría muy fuerte mostrando orgullo y me llevase, con todas las mentiras que ha creado mi mente (o no) siendo ciertas, a un paraíso anarco-primitivista con pocos libros pero muy buenos? ¿Sabéis ese tipo de deseo de gloria que se experimenta como un ojalá cuando escribes? Seguro que sí, en Españita escribe todo el mundo. Pues la gloria que persigue este acto de creación literaria no es otro que abrazarla (es mi enfermedad, lo sé), ¿pero y si en lugar sacar mierda chunga de la memoria (propia o colectiva) cristalizas cosas amables? ¿Y si cuando escribo sobre ella, ella se siente abrazada y contenta y azul cielo despejado de invierno y todas esas cosas bonitas pero no sabe el porqué como cuando estaba conmigo y sentía cosas horribles y no sabía el porqué tampoco?

Quince millones de gotas pueden crear una ola que haga pupa, pero que a la vez te salve de morir ahogada arrastrándote hasta la orilla, Smith. Dueles, niña loba. ¿Os he contado la historia de la niña loba? ¿De cómo nos conocimos en el recreo? ¿De lo poco que duró? A Smith se la conté, ella sabe. Se la conté porque se parecía a la niña loba, sonreíamos bajo el sol del recreo y nos reconocíamos como miembros del mismo clan de licántropos. Fue en párvulos o primero de EGB. Fue porque ella estaba sola y marginada sin amigos por el vello de sus brazos, lo que era, según mi-yo de niño, una prueba clara de que Caminando Entre Lobos no mentía y de que éramos un hombre y una mujer lobo. Estaba claro por nuestro exceso de vello corporal; además de mi entrecejo poblado y sus patillas. Era preciosa la niña loba cuando sonreía bajo el sol. Desde que conocí a Smith y le conté aquel recuerdo de mi infancia la niña loba tiene su cara. Ya no se parecen, son la misma persona en esta raíz radial y quebradiza que llamamos memoria mi terapeuta y yo.

Smith siempre me regala cosas, a veces minas antipersona al yo del futuro, a veces formas de conseguir o directamente cosas bonitas. Una cosa y la otra desvirtúan el tema principal de esta narración: lo que dice Smith. Yo me encierro voluntariamente en el psiquiátrico porque veo cosas. Ya estoy viejo para ser Jesucristo, no sé si me explico. Veo cosas y quiero cuidar de mi familia: Smith y Aiko.

Smith dice que sí, que echa en falta la familia, dice “la” y no “mi” y rompe a llorar. Se lo permite. Pocas veces más lo hará delante de nadie. Pero ya no estamos en su cama esa noche al principio de todo, ahora vamos en el bus de camino a urgencias porque ¿me falta fe? Puto loco. Oza allá que voy, el mago de Oza ¡y a bailar! Vuelvo a casa de la tita. No a la mía, la mía es Smith. Ella es casa-barrio-y-patria para este pobre loco que llora con su compañera con la que está siempre. Siempre están juntos, dirían desde afuera de ellos algún pasajero del bus. Se miran y lloran despidiéndose claramente, él lleva una mochila, ella también. Es la línea que va al hospital y nadie puede deducir nada salvo que son casa el uno para el otro y pueden dejar de serlo porque hospitales. No es un momento bonito pero van juntos y parecen amor.

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nos acompaña el daño que recibimos de pequeños y poco más. nos tratan de un delirio compactado en diferentes pareceres, escucho en el mapa de canciones la verdadera razón de todo. nunca pude apartar la mirada de ella. nunca. porque no sabía (dentro muy adentro) qué le hacía su padre. ella creció lejos de ese horror que me tuve que tanquear de enano. mi tata se la llevó lejos, a su tierra, para que pudiera ser sin ser abusada. nos acompaña el reflejo de vómito por cepillo de dientes y la hiper-vigilancia. es un canteo. 

órdenes son órdenes, ¿es esto el futuro que le espera al niño guapo? 

arder en el infierno del recuerdo total..., no quise seguir, pero. ira contra los cerdos que no se preocupan de otra cosa que de ganar. ira contra los vampiros. 

Sí, matar vampiros. ojalá. 

octubre 25, 2026

eL GRANO DE MAÍZ EN LA HEZ

Las palabras no crecen en los árboles, no me refiero a las que están dichas en público o escritas en un libro o palpitando en el aire camino de  un auditorio, no. Me refiero a las que están por llegar, ¿de dónde salen? Salen  del mismo saco de mierda todas, un detritus colectivo que se genera desde la sociedad o la inmensa tribu. Cada autor canaliza la podredumbre, algunos seleccionan, cortan y pegan, mutilan, añaden podredumbre propia, en un intento inútil de firmar, porque todo el material lo emite la sociedad o la inmensa tribu. La mente lúcida es capaz de ver qué historias quiere contarse la sociedad a sí misma. ¿Habéis visualizado la tormenta de mierda sobre nuestras cabezas? Es la cultura occidental deglutida y defecada una y otra y otra y otra (y cada vez más veces) y otra putísima vez desde hace siglos. El ocultismo no es más que un grano de maíz en la hez, no se puede digerir, el ocultismo se ha saltado la integradora digestión quedando como un pedazo de conocimiento puro y certero.

 

de (La ciencia Kteis: Un huevo dorado para ti], en construcción.  


octubre 19, 2026

democracy is coming from

 (Madriz)

A Profeta se le mete en la cabeza extender una inmensa red entre todos los parques de Madriz, a través de cuervos que nunca llegan y tambores que no se escuchan de tan lejos. Sincronizar gestos mágicos como la danza colectiva: esta puede llegar a detener el tiempo. Tambores que empujan al trance, delirios compartidos que rasgan el tejido de la realidad ocupando su sitio. OVNIS que vienen a ver el porqué de tanto brillo. Sincronizar y dar un orden al pulso mágico contra la realidad vigente. Un hachazo a la cultura. Si el oído está dispuesto al hechizo el Magus puede hablar: no es una manada lo que retumba, es un coro.

octubre 17, 2026

más Silvia y menos infiltraditos

¿QUÉ PASARÍA SI FUERA UN PARANOICO? núm.3

EN CONTRA DE LA MAGIA

Magick, brujas, Wicca, rituales en medio del bosque, Thelema, Luciferismo, tarot y Jung; el psicoanálisis de copypaste, ando muy metido en estas mierdas, en serio, me he creído Aliester Crowley, Hermes Trimegisto, me he sabido padre del puto Khibalion, fundador del Pájaro Azul y contenedor del saber primordial del SOLVE ET COAGULA, alquimista, mago y poeta loco y filósofo guerrero. Yo he visto hordas. Creédme cuando digo que he estado muy metido en toda esta mierda del neo-paganimso ecléctico punk.

Os hablo a vosotros, creyentes. ¿Alguien, entre vuestras filas, sabe qué es el sesgo de confirmación? ¿Sí? ¿No? Focus on wheels "porque se vienen curvas" (que cantó la gata). Muy poco de este tipo de expresiones literarias tienen mi respeto ¿Códigos de barras para un grimorio? ¿Códigos de barras para los hechizos [en realidad eran textos sobrantes de From Hell] de Alan Moore? ¿Códigos de barras, eh, gente de La Felguera, gente de Aurora Dorada? ¿En serio? ¿Es que nadie lo ve?

Sacar a la luz lo oculto merma enormemente su fuerza. Alimentar el sesgo de confirmación + alimentar el sesgo de consenso = convertir a la gente más brillante y con más voluntad de cambio en "borregos de delirio" [Anier].

Tenemos a un montón de gente rezando por un libro, para que el cosmos les traiga un libro porque quieren un libro. Ninguno de estos se acerca a la biblioteca a por el libro, ninguno. Están rezando en su altar improvisado por un montón de palabras que podrían conseguir con el carné de biblioteca de su barrio. La cosa está fea e inmovilizada. MAGIA y OCULTISMO a la vista de todos en una lista de reproducción de YouTube de nombre "La verdad oculta", ¿venís? Es la verdad que os han ocultado, hemos hecho una lista de 7 vídeos de menos de veinte minutos cada uno en los que exploramos lo oculto, pero no sólo lo oculto, sino la VERDAD OCULTA, pasad y mirad porque es LA VERDAD, niñes, con esto ya podréis controlar vuestra realidad como si fuerais Dioses ¿Y qué problema hay? ¿No queréis ser Dioses? Todo solucionado, proyéctalo y sucederá. Si no es que no has tenido suficiente fe, ¿se trataba sólo de eso? ¿De fe? La revista de Harry Potter decía más o menos lo mismo, pero todo el mundo sabía que era ficción, y por lo tanto no inmovilizaba a la gente con voluntad de cambio. Lo que quiero decir es que las sociedades matriarcales a las que se adjudicaba el san benito de brujas o amantes del Diablo en cuanto rascas un poquito sólo encuentras apoyo mutuo y conocimiento del medio natural como fuente de recetas para el dolor de estómago (por decir algo). En el caso, por ejemplo, de las brujas de zugarramendi encontramos una sociedad matriarcal y horizontal de corte cuasi-marxista en cuanto al reparto de tareas y bienes. Es fácil quedarse con la versión mágica de los hechos, la excusa del censor o el Torquemada de turno que aludían al contacto con el demonio o lo mágico o lo herético para poder barrer de en medio sociedades horizontales en las que el peso de la palabra de las mujeres o bien era el mismo o más potente que el de los hombres. Y, un hombre del buen Dios, no podía permitir eso. Así que hoguera.

Resumiendo: más Silvia Federicci y menos La Felguera. No sois magos, no lo intentéis. Id al sindicato o a la biblioteca. Rezar demasiado quita tiempo de hacer las cosas.



 

octubre 15, 2026

lo que traemos detrás

 

La ira nos acompaña. Suenan campanas de catedrales ardiendo. La ira del fuego nos ilumina, fogatas improvisadas en parques cuando no hay playas. Los hijos de Ayuso se la preparan bien gorda, rituales secretos subvencionados como obras de arte callejero, exposición maldita que enferma a quien no lo sabe. La ira nos enseña. Nos muestra un camino de herramientas alzadas contra la policía, somos más, siempre fue así. La ira nos reconforta en la sala ASTRALES mientras danzamos lo que queda de sesión. Cacareamos para señalar objetivos, capullo (no estamos celebrando ahora). Cacareamos y estrellamos puños y palmas, los contrarios, lo cóncavo y lo convexo trabajando con un mismo fin. La ira de la serpiente y el alzamiento de la espada. Vienen tiempos serios, pero luego: el amor.

Palacios lejanos donde amanecer

Cuidado con esos palacios lejanos donde amanecer. Cuidado con señalar en los versos algo cotidiano del horror, joder. No era por aquí, no er...